valko
29-Apr-2007, 23:06
“Control de Conducción Selectivo Magnético” es el nombre que se le ha dado a este nuevo sistema de control de amortiguación continuamente variable – de serie en la edición del “50º Aniversario” y opcional en los Corvette de 2003.
El innovador sistema combina una conducción aún más precisa con un confort de conducción mejorado – especialmente durante maniobras rápidas a alta velocidad – y funciona conjuntamente con el ABS y el programa de Estabilidad Activa. El sistema de suspensión utiliza las propiedades magnéticas del hierro para adaptarse continuamente a las condiciones de la carretera y a las dinámicas de conducción en milésimas de segundo.
Los nuevos amortiguadores funcionan de la siguiente manera; las oscilaciones procedentes de la energía de los muelles se aplican a un pistón en el cilindro hidráulico. Cuando este último completa un ciclo, el pistón presiona sobre un líquido que contiene partículas de metal microscópicas para que atraviesen un conducto de 0,9 milímetros de ancho, alojado en el pistón, donde se encuentra una bobina electromagnética circular.
Si la información procedente de los sensores de las ruedas, de la dirección o los frenos comunica al ordenador de a bordo que las fuerzas de amortiguación tienen que ser adaptadas, éste envía corrientes eléctricas a las bobinas electromagnéticas. Entonces, las fuerzas magnéticas organizan en cadenas las partículas de metal del fluido del amortiguador, lo que cambia las propiedades del líquido y ajusta en consecuencia la firmeza de la amortiguación.
Este sistema permite variaciones en la amortiguación hasta 1.000 veces por segundo en cada rueda por separado – sin lugar a dudas, una cifra récord. Esto significa que el coche puede detectar el firme cada 2,5 centímetros y que responde a las ondulaciones y baches de la carretera.
Cuando se incorporó el nuevo sistema, los diseñadores del chasis del Corvette se decidieron por una dirección especialmente precisa y rápida, y una tracción máxima para las ruedas. El Control de Conducción Selectivo Magnético ofrece dos modalidades, que se pueden activar pulsando un botón; Sport y Tour. Mientras que la modalidad Sport garantiza el placer de una conducción dinámica, el modo Tour está más orientado a la comodidad.
Otra ventaja más del Control de Conducción Selectivo Magnético es que los amortiguadores son mucho más fiables. Como no llevan piezas movibles o válvulas, aparte del pistón, tienen un desgaste mucho menor que los amortiguadores convencionales.
El innovador sistema combina una conducción aún más precisa con un confort de conducción mejorado – especialmente durante maniobras rápidas a alta velocidad – y funciona conjuntamente con el ABS y el programa de Estabilidad Activa. El sistema de suspensión utiliza las propiedades magnéticas del hierro para adaptarse continuamente a las condiciones de la carretera y a las dinámicas de conducción en milésimas de segundo.
Los nuevos amortiguadores funcionan de la siguiente manera; las oscilaciones procedentes de la energía de los muelles se aplican a un pistón en el cilindro hidráulico. Cuando este último completa un ciclo, el pistón presiona sobre un líquido que contiene partículas de metal microscópicas para que atraviesen un conducto de 0,9 milímetros de ancho, alojado en el pistón, donde se encuentra una bobina electromagnética circular.
Si la información procedente de los sensores de las ruedas, de la dirección o los frenos comunica al ordenador de a bordo que las fuerzas de amortiguación tienen que ser adaptadas, éste envía corrientes eléctricas a las bobinas electromagnéticas. Entonces, las fuerzas magnéticas organizan en cadenas las partículas de metal del fluido del amortiguador, lo que cambia las propiedades del líquido y ajusta en consecuencia la firmeza de la amortiguación.
Este sistema permite variaciones en la amortiguación hasta 1.000 veces por segundo en cada rueda por separado – sin lugar a dudas, una cifra récord. Esto significa que el coche puede detectar el firme cada 2,5 centímetros y que responde a las ondulaciones y baches de la carretera.
Cuando se incorporó el nuevo sistema, los diseñadores del chasis del Corvette se decidieron por una dirección especialmente precisa y rápida, y una tracción máxima para las ruedas. El Control de Conducción Selectivo Magnético ofrece dos modalidades, que se pueden activar pulsando un botón; Sport y Tour. Mientras que la modalidad Sport garantiza el placer de una conducción dinámica, el modo Tour está más orientado a la comodidad.
Otra ventaja más del Control de Conducción Selectivo Magnético es que los amortiguadores son mucho más fiables. Como no llevan piezas movibles o válvulas, aparte del pistón, tienen un desgaste mucho menor que los amortiguadores convencionales.